Road trip de 20 días por Europa hasta Eslovenia primera parte

Road trip de 20 días por Europa hasta Eslovenia (primera parte)

Te contamos la primera parte de nuestro road trip de 20 días por Europa hasta llegar a Eslovenia, qué ciudades visitamos, dónde nos alojamos y otra información de interés para que viajes a Eslovenia en coche con tu perro.

Este verano nos propusimos hacer unas vacaciones largas con Futt y viajamos hasta Eslovenia en coche.

Cuando preparamos el viaje y estábamos decidiendo cuál sería el destino final pronto lo tuvimos claro ya que leímos que Eslovenia es uno de los países más dog friendly de Europa. Y la verdad es que fue un gusto comprobarlo de primera mano.

En este artículo te contamos la primera parte de nuestro recorrido por Europa hasta llegar a Eslovenia, pronto publicaremos una guía de cada una de las ciudades que visitamos en el blog.

¿Te animarías a hacerlo?

 

Día 1: Barcelona (España) – Aviñón (Francia). 432 km (4h 20min)

Como nosotros somos de Barcelona y no estamos lejos de la frontera, nuestra primera parada quisimos que fuese en una ciudad francesa que nos quedara de camino. Como ya visitamos hace un par de años Montpellier y Nimes, decidimos continuar hasta Aviñón.

En Aviñón pasamos 2 noches y nos alojamos en ApartHotel Sainte-Marthe. En general en el viaje siempre que pudimos escogimos apartamentos porque para viajar con Futt nos resulta mucho más cómodo ya que intentamos hacer los desayunos y/o las cenas en el piso. También es una manera de que las vacaciones sean más económicas.

Aparcamos en el en Parking des Italiens que es gratuito y estaba cerca del apartamento. Entre semana se puede aparcar máximo 24h y los fines de semana no hay límite. De todas formas es un parking enorme al aire libre y no sabemos hasta qué punto pueden controlar eso.

Gastos:

  • Peajes: 39,40 €
  • Alojamiento: 108,00 €/2 noches (no cobran suplemento por mascota).

 

Día 2: Aviñón (Francia)

El segundo día de nuestro viaje, y el primero realmente de las vacaciones, nos despertamos en Aviñón. Conocida como la Ciudad de los Papas, ya que fue la Capital de la Cristiandad en la Edad Media, y con un conjunto monumental catalogado como Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Por la mañana dimos un paseo entre las murallas y el río desde el alojamiento hasta Porte du Rocher. Subimos hasta el Parque Rocher des Homs pero nos llevamos la desagradable sorpresa de que no admitían perros. Al menos disfrutamos de las vistas y nos hicimos algunas fotos.

Después fuimos hasta el puente de Saint Bénezet, más conocido simplemente como el “puente de Avignon” donde sí están admitidos los perros. La entrada cuesta 5 € e incluye la audioguía; los perros no pagan. ¡Una visita muy recomendada!

Te adelantamos que este es el único monumento que podrás visitar con perro, eso sí, merece muchísimo la pena pasear por la ciudad y contemplar los monumentos aunque sea desde fuera.

Así que nos dirigimos hasta el lugar donde se encuentra el Palacio de los Papas y la Catedral Notre Dame des Doms. El Palacio de los Papas lo vimos solo por fuera, ya que había muchísima cola pero sí nos turnamos para entrar en la Catedral.

Más tarde paseamos por el casco antiguo hasta la Place Crillon donde comimos en la terraza de uno de los restaurantes. Antes cruzamos al otro lado del Ródano porque habíamos visto que había una zona verde. Y cuál fue nuestra sorpresa cuando descubrimos que los perros no estaban permitidos. Algo que después averiguamos que era habitual en todos los parques de Aviñón.

Después de comer y descansar un poco en el apartamento, dimos una vuelta (bastante larga, para que engañarte) hasta el Parque Chico Mendes donde está el único pipican (o parque canino) de Aviñón. No es que merezca mucho la pena ir hasta allí, pero queríamos que Futt descansara un poco de pisar asfalto y pudiese correr suelto.

A la vuelta descubrimos que hay una ruta peatonal llamada Le chemin des canaux y volvimos por ella hasta el apartamento. El paseo estuvo bastante bien ya que era muy seguro y pudimos dejar a Futt suelto en algunos tramos.

Si te alojaras en el mismo apartamento que nosotros, comentarte que justo al lado hay un supermercado donde puedes comprar la cena, por ejemplo. Eso sí, abre hasta las 20h.

Gastos:

  • Entradas puente de Saint Bénezet: 10 €/2 entradas.

 

Día 3: Aviñón (Francia) – Milán (Italia). 579 km (6h)

Nos levantamos temprano y pasamos la mañana en la carretera de camino a Milán. Llegamos a la ciudad italiana un domingo a primera hora de la tarde y nos sorprendió el poco tráfico que había. Claro que también era agosto.

La primera parada fue en nuestro alojamiento para descargar el equipaje. Nos alojamos en el B&B Hotel Milano Cenisio Garibaldi y aparcamos en el parking del hotel (hay muchas plazas). El hotel está situado a 40 min caminando del Duomo y muy bien conectado al centro con metro y tranvía.

La primera tarde en Milán paseamos hasta el Arco della Pace, donde hay una entrada al Parque Sempione. Cruzamos el parque y el Castello Sforzesco y nos dirigimos hasta la Piazza del Duomo. Desde allí cruzamos la Galleria Vittorio Emanuele II hasta la Piazza della Scala donde está la estatua de Leonardo Da Vinci y el Ayuntamiento.

Como estábamos algo cansados del viaje volvimos al hotel en metro y cenamos en una pizzería cerca de allí. Futt estaba cansado así que le dejamos en la habitación durante la cena.

Gastos:

  • Peajes: 57,40 €
  • Alojamiento: 112,30 €/2 noches de hotel (no cobran suplemento por mascota)
  • Parking del hotel: 16 €/2 días

 

Día 4: Milán (Italia)

¡Teníamos todo el día para disfrutar de Milán! Por la mañana volvimos a la Piazza del Duomo en metro para empezar nuestro recorrido. Desde allí nos dirigimos a Via Monte Napoleone, famosa porque aquí se encuentran las mejores firmas de moda, joyas y relojes y sus escaparates son espectaculares. Se puede recorrer esta calle y las de alrededor, ya que todas son del mismo estilo.

Nuestro siguiente destino eran los canales y fuimos hasta allí dando un pequeño rodeo para visitar la iglesia San Maurizio al Monastero Maggiore. Un apunte: los lunes está cerrada.

Poco antes de la hora de comer llegamos a los canales, concretamente paseamos el Naviglio Grande. En el siglo XIII era navegable y una de las obras de ingeniería hidráulica más importante nunca antes realizada en Lombardía.

En la actualidad es famoso porque es una zona de restauración con muchas terrazas y pequeñas tiendas. Nosotros fuimos al mediodía y comimos en la terraza de un restaurante italiano. A esa hora no había mucho ambiente (además amenazaba lluvia) así que te recomendamos que mejor vayas por la tarde.

Los precios en esta zona son altos, y, además, los italianos siempre cobran “el servicio” que es un suplemento por persona a modo de propina que hasta que no te traen la cuenta no sabes cuál es, por lo que es difícil hacerse a la idea de cuánto te va a costar la comida hasta que te toca pagar.

Empezó a llover y las previsiones no eran buenas así que volvimos al hotel un par de horas.

Cuando despejó salimos a dar una vuelta de nuevo. Esta vez queríamos conocer otra zona de la ciudad así que nos dirigimos a la Porta Garibaldi y paseamos por el Corso Garibaldi.

Nos gustó muchísimo esta parte porque, a pesar de ser agosto, tenía mucho ambiente y no era una zona muy turística (o no tanto como otras). Había algunas coctelerías y nosotros paramos en Cimmino 104. Los cócteles rondaban los 8€ pero con la consumición tenías buffet libre de pizzas, focaccias, ensalada de arroz, fruta, croquetas… ¡vamos que nos pareció una opción súper económica para cenar!

 

Día 5: Milán (Italia) – Verona (Italia). 156 km (2h) / Verona (Italia) – Mestre (Italia). 115 km (1h 20min)

El quinto día de viaje fue movidito. Nuestro destino final era Mestre (una población al lado de Venecia), pero aprovechamos para parar en Verona y así conocer la ciudad de Romeo y Julieta.

No te sorprenderá saber que es una ciudad súper turística, así que si no llegas temprano los parkings del centro estarán llenos. Eso nos pasó a nosotros, a pesar de que esa mañana llovía a mares.

Aparcamos en una zona azul que estaba bastante bien de precio (1€ la hora) cerca del Parking Saba Arsenale.

Pasear por la ciudad con lluvia y atestada de gente no fue fácil pero Futt se portó como un campeón y pudimos ver (por fuera) los monumentos más famosos: Puente de Castelvecchio, Porta dei Borsari, las casas de Romeo y Julieta, las iglesia de Santa Anastasia, el Duomo di Verona, la Arena di Verona… y comimos en Locanda Navona, una pizzería muy rica en la que nos dejaron entrar dentro con Futt.

Por la tarde pusimos rumbo a Mestre. Nos alojamos en el hotel L’Affittacamere Di Venezia y cenamos en Santi Mestrini, donde los perros son bienvenidos. Este último restaurante es algo caro ya que parece de lujo y nos sorprendió mucho que nos dejaran entrar con Futt. Pero la verdad es que a esas horas empezó a llover muchísimo y nos quedamos en el restaurant más cercano al hotel.

Aparcamos en una zona azul justo al lado del hotel porque, como al día siguiente era festivo, no tuvimos que pagar nada. De todas formas, el hotel tiene parking privado y el precio es 12 €/día (hay que reservarlo con antelación).

Por el centro de Mestre hay un paseo con un montón de restaurantes con terraza donde comer y/o tomar algo.

Gastos: 

  • Peajes: 19,70 €
  • Parking zona azul en Verona: 4 €
  • Alojamiento: 140 €/2 noches (no cobran suplemento por mascota).

 

Día 6: Venecia (Italia)

Decidimos alojarnos en Mestre porque es más barato que hacerlo en Venecia. Además, para llegar a Venecia en coche es más complicado porque tienes que aparcar fuera del centro de la ciudad y los parkings son más caros (y si no reservas plaza corres el riesgo de no tener sitio).

Pero desde Mestre puedes llegar a la ciudad de los canales en tren. Exactamente hay 2 paradas desde la estación Venezia-Mestre (Mestre) a la estación Santa Luzia (Venecia). En el tren pueden viajar perros siempre que vayan atados y con bozal y pagan el mismo billete que un adulto (1,30 € ida).

En Venecia no puedes entrar a los monumentos con tu perro pero sí pueden viajar gratis en el Vaporetto. Nosotros optamos por coger el Vaporetto 1 (nos dijeron en taquilla que hacía el recorrido más bonito) para ir desde la estación hasta la Piazza San Marco y volvimos caminando. El precio del Vaporetto son 7,50 € (hay bonos también) y los perros no pagan.

 

También pueden subir a las góndolas y a los traghettos. Nosotros nos quedamos con las ganas porque el precio por ir en góndola (80 €) nos parecía caro y los traghettos no funcionaban al ser día festivo.

Ya por la noche, en Mestre, cenamos en la Ostereia del Lupo Nero. Nosotros nos quedamos en la terraza porque hacía muy buena temperatura y también habían 2 perros más. Pero vimos salir a otro perro del interior del restaurante, así que nos imaginamos que los admiten. ¡Estaba todo riquísimo!

Gastos:

  • Tren Mestre a Venecia: 7,8 €/3 billetes ida y vuelta (2 adultos y 1 mascota).
  • Vaporetto: 7,50 €/2 billetes sencillos.

 

Leer la SEGUNDA PARTE del road trip de 20 días por Europa hasta Eslovenia

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